El llaüt menorquín: historia de la embarcación tradicional

El llaüt menorquín es la barca de madera de toda la vida del Mediterráneo: casco redondeado, proa levantada y, en su versión clásica, vela latina. Aquí te cuento de dónde viene, quién la construía y cómo pasó de barca de pesca a un estilo de barco que hoy conocen en medio mundo. Lo escribo desde Es Canutells, donde salgo a navegar cada día con un llaüt restaurado, así que mezclo la parte de historia con lo que se sigue viendo en el agua.

Qué es un llaüt menorquín

Un llaüt es una embarcación de madera tradicional del Mediterráneo occidental, pensada para la pesca y el cabotaje cerca de la costa. La forma es fácil de reconocer: casco panzudo y redondeado, proa elevada que monta bien sobre la ola y popa también recogida. Era un barco de trabajo, estable y manejable, que un pescador podía gobernar solo o con poca tripulación.

Lo de "menorquín" hace referencia al estilo propio de la isla. No es que el llaüt sea solo de aquí —se encuentra en todo el archipiélago balear y en buena parte del litoral mediterráneo—, pero cada zona desarrolló su variante. La menorquina es la que ha terminado dando nombre a un tipo de barco conocido fuera de la isla.

El origen del nombre "llaüt"

El nombre viene de "laúd", el instrumento musical. Y no es casualidad: la silueta del casco, vista de perfil, recuerda a la caja de un laúd, panzuda y curva. La palabra entró en las lenguas mediterráneas a través del árabe (al-ʿūd), igual que ocurrió con el propio instrumento, y de ahí pasó al catalán llaüt con el que se conoce en Menorca, Mallorca e Ibiza.

Es uno de esos casos en los que el nombre de un barco no describe lo que hace, sino la forma que tiene. Quien lo bautizó miró el casco y vio un instrumento.

Orígenes históricos: del Mediterráneo a Menorca

La barca latina mediterránea tiene raíces muy antiguas. Los pueblos que comerciaron y navegaron por estas aguas —fenicios, griegos, romanos— fueron dejando un tipo de embarcación de casco redondo y vela aparejada para aprovechar los vientos del Mediterráneo. El llaüt tal y como lo conocemos es heredero de esa tradición larga, no de un único inventor.

En Menorca tiene todo el sentido. Es una isla pequeña, con muchos puertos naturales y una vida que durante siglos miró más al mar que a tierra adentro. El llaüt era la herramienta de trabajo del pescador, pero también servía para mover mercancías y personas de una cala a otra cuando los caminos por tierra eran malos o largos.

Los mestres d'aixa y la construcción tradicional

Los llaüts no salían de una fábrica: los hacían a mano los mestres d'aixa, los carpinteros de ribera. Aixa es el azuela, la herramienta con la que se desbasta la madera, así que el nombre viene a decir "maestro del hacha". Eran artesanos que conocían la madera, el agua y la forma que debía tener cada pieza, y que trabajaban a pie de puerto.

Se construían con maderas de la zona y mucho oficio: no había planos al uso, el barco crecía de la quilla hacia arriba según la experiencia del maestro. Ese saber se transmitía de padres a hijos y de maestro a aprendiz. Es un patrimonio que casi se pierde con la llegada de los materiales modernos y que hoy queda en pocas manos.

Características de un llaüt tradicional

En su versión clásica, el llaüt monta vela latina: una vela triangular sujeta a una verga inclinada, la solución de toda la vida para ceñir los vientos cambiantes del Mediterráneo. El casco redondeado le da estabilidad y aguante, y la proa elevada le permite navegar con mar formada sin clavar.

Es un barco de andar tranquilo, no de velocidad. Eso, que en su día era una limitación, hoy es justo lo que se busca: navegación suave, sin prisa, pegada a la costa. Nuestro Capeador 43, el llaüt de 9 metros con el que salgo a diario, mantiene esa filosofía aunque vaya equipado para pasajeros; si quieres ver la ficha del barco, la tienes en el llaüt de Sea Travel Menorca.

De barca de pesca a icono náutico

El llaüt fue cambiando con el siglo XX. La motorización llegó pronto: ya en los años veinte muchos llaüts montaban motor, lo que les quitó la dependencia del viento y de los remos. Y a partir de los años sesenta entró la fibra de vidrio, que abarató la construcción y empezó a desplazar a la madera y a los mestres d'aixa.

El salto que sacó al llaüt menorquín del puerto y lo llevó al mundo del yate llegó en 1978, cuando se fundaron en la isla los astilleros que popularizaron el llamado "estilo menorquín": cruceros que conservaban las líneas del llaüt tradicional —el casco redondeado, la proa marinera— pero pensados para el ocio y la navegación de recreo. Hoy "menorquín" es, para mucha gente, un tipo de yate clásico reconocible en cualquier puerto del Mediterráneo. La barca de pescador acabó convertida en seña de identidad náutica.

El llaüt menorquín frente al mallorquín y el ibicenco

Llaüts hay en las tres islas grandes, y a ojo de tierra parecen iguales, pero cada una tiene su variante. La diferencia está en los matices del casco y del aparejo, fruto de cómo trabajaba cada puerto y a qué mar se enfrentaba. La versión menorquina es la que más recorrido ha tenido fuera, sobre todo por la deriva hacia el yate clásico que hemos visto antes. El mallorquín y el ibicenco mantuvieron más tiempo su carácter de barca de trabajo. Son primos cercanos de la misma familia mediterránea, no barcos distintos.

Usos a lo largo de la historia

Durante siglos, el llaüt fue un barco que servía para casi todo en una isla: pescar cerca de la costa, llevar capturas al puerto, transportar mercancías y personas entre calas, e incluso comunicar puntos a los que era incómodo llegar por tierra. Era el todoterreno marino de Menorca.

Hoy el uso es otro. La pesca profesional en llaüt de madera es residual y el barco ha pasado, sobre todo, al recreo y al patrimonio: paseos, navegación tranquila por el litoral y encuentros de vela latina. El oficio cambió, pero el casco sigue siendo el mismo.

El llaüt hoy: patrimonio y dónde verlo en Menorca

La recuperación del llaüt de madera empezó en los años ochenta, cuando varios aficionados se dieron cuenta de que aquellas barcas se estaban perdiendo. Asociaciones de amigos de la mar se dedicaron a rescatar y restaurar embarcaciones tradicionales que de otro modo habrían acabado pudriéndose en un varadero. Gracias a ese trabajo se conservan hoy decenas de llaüts en condiciones de navegar.

Si quieres verlos, la mejor ocasión son los encuentros y regatas de vela latina que se celebran en la isla durante la temporada, además de los puertos donde aún quedan barcas de madera amarradas. Y la otra forma, claro, es subirte a uno: navegar las calas del sur de Menorca en barco a bordo de un llaüt restaurado es la manera más directa de entender por qué este barco ha aguantado tantos siglos. Si te apetece probarlo, puedes consultar fechas y reservar.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un llaüt menorquín?

Una embarcación de madera tradicional del Mediterráneo, de casco redondeado, proa elevada y, en su forma clásica, vela latina. Se usaba para la pesca y el transporte cerca de la costa.

¿Por qué se llama llaüt?

Por su parecido con el laúd, el instrumento musical: el casco visto de perfil recuerda a la caja del laúd. La palabra llegó a las lenguas mediterráneas a través del árabe.

¿Cuál es el origen del llaüt?

Es heredero de la barca latina mediterránea, una tradición que se remonta a los pueblos que navegaron estas aguas en la Antigüedad (fenicios, griegos, romanos). No tiene un inventor único.

¿Quién construía los llaüts?

Los mestres d'aixa, los carpinteros de ribera. El nombre significa "maestros del hacha", por la azuela con la que trabajaban la madera. Los hacían a mano, sin planos, con maderas de la zona.

¿Qué diferencia hay entre un llaüt menorquín y uno mallorquín?

Son variantes de la misma familia mediterránea, con matices en el casco y el aparejo según cada puerto. La versión menorquina es la que más se difundió fuera, sobre todo por su evolución hacia el yate clásico de "estilo menorquín".

¿Lleva vela o motor?

El llaüt clásico iba a vela latina. Desde los años veinte muchos montaron motor, y hoy la mayoría navega a motor; es un barco de andar tranquilo, no de velocidad.

¿Dónde se pueden ver llaüts tradicionales en Menorca hoy?

En los encuentros y regatas de vela latina de la temporada y en los puertos donde quedan barcas de madera. También navegando en uno, como el Capeador 43 de Sea Travel Menorca.