Cales Coves (Menorca): cómo llegar y qué ver
Cales Coves no es una cala de toalla y sombrilla, y conviene saberlo antes de ir. Es un paraje de la costa sur de Menorca, en el término de Alaior, formado por dos pequeñas ensenadas gemelas encajadas entre acantilados, con la particularidad de que esas paredes de roca están horadadas por cuevas. No son cuevas naturales: es una necrópolis prehistórica, un cementerio excavado a mano hace miles de años. Por eso la gente que llega aquí lo hace más por curiosidad y por el paisaje que por el arenal, que es modesto.
Si buscas dónde está exactamente, la tienes justo al este de Cala en Porter y relativamente cerca de Es Canutells, en ese tramo de sur-levante de barrancos y bocas estrechas. Lo que la distingue de sus vecinas más turísticas es que no tiene acceso rodado directo hasta el agua: aquí no llegas en coche hasta la arena, y eso la mantiene tranquila buena parte del año.
Dónde está y cómo es Cales Coves
Hablamos de dos caletas contiguas abiertas en la desembocadura de un barranco, con fondo de cantos y algo de arena, agua muy clara y un anfiteatro de acantilados de roca caliza alrededor. En esa piedra es donde están las cuevas: hipogeos funerarios excavados durante la prehistoria menorquina, uno de los conjuntos más importantes de la isla. Verlos desde abajo, recortados en la pared, es la imagen que la gente recuerda de este sitio.
No esperes un arenal amplio tipo Son Bou ni el agua turquesa sobre arena blanca de las calas del Migjorn más famosas. Cales Coves es otra cosa: más recogida, más rocosa, más de explorar que de tumbarse. Está dentro de un entorno con figuras de protección, tanto por su valor arqueológico como natural, así que la regla básica es respeto: no se entra a las cuevas a hacer fuego ni a acampar, no se toca nada y la basura vuelve contigo.
Cómo llegar a Cales Coves
En coche y a pie. No hay carretera que baje hasta la cala. Lo habitual es dejar el coche arriba, en la zona de Cala en Porter o en los caminos del entorno, y bajar caminando por un sendero hasta las ensenadas. No es una caminata de montaña, pero es terreno de campo: calzado cerrado, agua y nada de chanclas finas. No te voy a dar un cronómetro exacto del trayecto porque el punto donde aparcas cambia bastante el tiempo; cuenta con que es un paseo de aproximación, no un acceso de playa.
Por el Camí de Cavalls. El sendero histórico que rodea Menorca pasa por esta franja del sur, así que también se puede enlazar Cales Coves caminando desde las calas vecinas. Es la opción de quien viene haciendo etapa a pie y prefiere llegar sin coche.
Por mar. Desde el agua la perspectiva es la mejor de todas: ves las dos bocas, las cuevas en los acantilados y el barranco abriéndose al fondo, una postal que desde tierra no se capta igual. La costa sur de Menorca se navega bordeando estos acantilados de cala en cala, y este tramo de sur-levante es de los más agradecidos para hacerlo. Si te planteas conocer este pedazo de litoral por mar, échale un ojo a nuestras rutas de excursiones en barco: la ruta de cada día la marcamos según el estado del mar y del viento, sin prometer una cala concreta, porque el sur no siempre acompaña.
Qué vas a encontrar
Lo primero, ausencia de servicios. Cales Coves no tiene bar, ni chiringuito, ni duchas, ni socorrista, ni papeleras. Es un paraje natural, no una playa equipada. Lo que lleves es lo que tendrás, y lo que entre tiene que salir contigo.
El baño es agradable cuando el mar está en calma: agua transparente, fondo de roca y arena, rincones para nadar tranquilo. Para snorkel, lo interesante son precisamente las paredes y el fondo rocoso, donde se concentra la vida; el centro de las caletas es más arenoso. No hay grandes extensiones de arena para estar tumbado, así que va más con perfil de explorar, nadar y curiosear las cuevas desde el agua que con plan de día entero de playa familiar clásica.
Y luego está el motivo por el que mucha gente viene: la necrópolis. Las cuevas se ven perfectamente desde la cala y desde el mar, pero son un yacimiento protegido, no una atracción para trepar a su antojo. Se observan, se fotografían y se respetan.
Mejor época y consejos
La temporada de baño cómoda en Menorca va de finales de primavera a principios de otoño. En junio y septiembre encontrarás el agua templada y bastante menos gente que en el centro del verano. En julio y agosto este sitio se conoce y se llena, sobre todo a media mañana; si quieres tranquilidad, ve temprano.
Sombra hay poca: los acantilados dan algo a ciertas horas, pero no cuentes con pinar sobre la arena. Lleva agua de sobra, gorra y crema, porque entre la caminata de aproximación y la falta de servicios es fácil quedarse corto. Calzado cerrado para el sendero y para moverte por la roca.
Un apunte importante por su carácter protegido: en Cales Coves está prohibido acampar y hacer fuego, y no se debe entrar en las cuevas funerarias. La zona ha tenido problemas con acampadas y fiestas en el pasado, y hoy se vigila precisamente para conservarla. Visítala como lo que es, un lugar con miles de años de historia, y déjala como la encontraste.
Sigue explorando la zona
Cales Coves forma parte del tramo sur-levante de Menorca, un rosario de barrancos y calas encajadas. Su vecina más conocida es Cala en Porter, justo al oeste, con su entrada espectacular entre acantilados; puedes ver su excursión en barco a Cala en Porter si te interesa conocerla por mar. Hacia el lado de Maó tienes Cala Binidalí, otra caleta pequeña encajada entre paredes de roca que también gana mucho vista desde el agua.
Para situarte en el conjunto, esta página forma parte de nuestra guía de calas del sur de Menorca, dentro de la guía completa de calas de Menorca, donde tienes el mapa de toda la costa cala por cala.
Preguntas frecuentes
¿Se puede llegar a Cales Coves en coche? No hasta la arena. No hay acceso rodado directo a las caletas. Lo normal es dejar el coche en la zona alta (entorno de Cala en Porter o caminos cercanos) y bajar caminando por un sendero, o llegar enlazando a pie por el Camí de Cavalls. Por mar es como mejor se aprecia el conjunto.
¿Qué son las cuevas de Cales Coves? Son una necrópolis prehistórica: un conjunto de cuevas funerarias (hipogeos) excavadas a mano en los acantilados hace miles de años, uno de los más importantes de Menorca. Es un yacimiento protegido; se observa y se respeta, no se entra a hacer fuego ni a acampar.
¿Tiene servicios la cala? Ninguno: ni bar, ni duchas, ni baños, ni socorrista, ni papeleras. Es un paraje natural. Lleva agua, comida y crema, y vuelve con tu basura.
¿Es buena para el baño y el snorkel? Para bañarse, sí, cuando el mar está en calma: agua clara y fondo de roca y arena. Para snorkel, lo mejor son las paredes rocosas, donde hay más vida. No es un arenal amplio de playa familiar clásica, sino una cala más de explorar.
¿Cuándo es mejor visitarla? Junio y septiembre ofrecen buen agua con menos gente. En julio y agosto se masifica, sobre todo a media mañana, así que conviene ir temprano. Hay poca sombra; lleva protección solar y agua.
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