Platja de Son Bou (Menorca): cómo llegar y qué ver

Son Bou es la playa más larga de Menorca: cerca de dos kilómetros y medio de arena seguida en la costa sur, en el término de Alaior. Es una de esas playas que cambian mucho según por dónde la pises. La parte de poniente está urbanizada, con dos grandes hoteles asomados a la arena y todos los servicios a mano; según caminas hacia levante, las construcciones se quedan atrás y aparece el Son Bou de verdad: dunas, juncos y un humedal protegido detrás del arenal. Si vienes buscando una cala virgen y recogida, esta no lo es. Si lo que quieres es arena para rato, baño fácil y un trozo de costa que se va volviendo salvaje, aquí lo tienes.

Dónde está y cómo es

La playa pertenece a Alaior y queda en pleno sur de la isla, entre Sant Tomàs (al oeste) y Cala en Porter (al este). Mira al sur, abierta de par en par, así que recibe de lleno el sol todo el día y también el viento y la marejada cuando soplan del mediodía.

Lo que la distingue es la longitud y el contraste. El extremo de poniente es la zona turística: paseo, chiringuitos, hamacas, hoteles. A partir de ahí la urbanización desaparece y queda un cordón de dunas con vegetación, y por detrás el Prat de Son Bou, una zona húmeda con cañizo y aves que es de las pocas de su tipo en Menorca. El extremo de levante es el más tranquilo y el más natural; es también la zona donde muchos veranean en la tradicional playa nudista de la isla. Sobre una pequeña elevación junto a la playa se conservan los restos de una basílica paleocristiana del siglo V, excavada en la roca, que se puede visitar a pie.

Cómo llegar a Son Bou

En coche. Es el acceso más sencillo de toda esta costa. Desde Alaior baja una carretera directa hasta la urbanización de Son Bou, con aparcamientos amplios junto a la playa. En verano se llena pronto, así que conviene llegar temprano o a última hora de la tarde. Desde el parking se entra directo a la arena por el lado de poniente, sin escaleras ni caminatas.

A pie por el Camí de Cavalls. El sendero de ronda de la isla pasa por aquí y permite encadenar Son Bou con sus vecinas. Hacia el oeste conecta con Sant Tomàs siguiendo el cordón dunar; hacia el este, el Camí trepa por los acantilados rumbo a Cala en Porter. Caminar el arenal entero de punta a punta ya es un buen paseo por sí solo: si entras por el parking de poniente y tiras hacia levante, en un rato largo te plantas en la parte virgen dejando atrás la multitud.

Por mar. Son Bou es una playa abierta y expuesta al sur, no una cala resguardada de fondeo, y la zona de baño está balizada en temporada. Desde el agua lo que gana interés es el extremo de levante, el más salvaje, donde la costa se va recortando hacia Cala en Porter. Hay que tener en cuenta que con viento del sur esta franja se pica y deja de ser cómoda. Nuestro llaüt sale de Es Canutells y navega el sur o el norte según el mar y el viento de cada día, sin un destino fijo garantizado; si quieres ver cómo planteamos las salidas por esta costa, puedes mirar nuestras rutas en barco por el sur de Menorca.

Qué vas a encontrar

Arena fina y clara, mucha, y un fondo que entra en pendiente suave: por eso Son Bou es de las playas más cómodas de la isla para bañarse con niños y para nadar largo sin sobresaltos. El agua suele estar transparente, aunque con marejada del sur se remueve la arena y pierde claridad.

Para snorkel no es la mejor opción: el fondo es arenoso casi todo el frente y hay poco relieve donde mirar. Quien busque rocas y vida tendrá que asomarse a los extremos o ir a calas vecinas con más fondo de piedra.

En servicios, los dos mundos de Son Bou se notan también aquí. El lado de poniente tiene de todo: chiringuitos, alquiler de hamacas y sombrillas, baños, socorristas en temporada y deportes acuáticos. Conforme avanzas hacia levante, los servicios se acaban: la parte virgen no tiene sombra natural ni nada montado, así que ahí vas por tu cuenta. Lleva agua y sombrilla si piensas quedarte en la zona tranquila.

Mejor época y consejos

En julio y agosto la parte de poniente se masifica: aparca temprano y, si buscas calma, camina hacia el este, que es el truco de toda la vida en Son Bou. Junio y septiembre son ideales, con el agua templada y mucha menos gente. Mayo y octubre también funcionan para pasear el arenal y visitar la basílica, aunque el baño ya es para valientes.

La playa está abierta al sur sin apenas protección, así que un día de viento de mediodía conviene mirar el parte: la arena vuela y el baño se complica. La sombra natural es escasa salvo en el extremo dunar, donde de todos modos no se debe pisar la vegetación: las dunas y el humedal del Prat están protegidos y el cordón de juncos sujeta toda la playa. Si visitas la basílica paleocristiana, respeta el vallado de los restos. Y como en cualquier zona natural de Menorca, lo que entra contigo sale contigo.

Calas cercanas

Si estás recorriendo este tramo del sur, a poniente tienes la Platja de Sant Tomàs, también de arena larga y fácil acceso, y a levante la espectacular Cala en Porter en barco, encajada entre acantilados en la boca de un barranco. Para ubicarlas todas, échale un vistazo a la guía de las calas del sur de Menorca o a la guía completa de calas de Menorca.

Preguntas frecuentes

¿Es Son Bou la playa más larga de Menorca? Sí. Con cerca de dos kilómetros y medio de arena seguida es, con diferencia, el arenal más largo de la isla.

¿Tiene servicios la Platja de Son Bou? En el extremo de poniente sí: chiringuitos, hamacas, baños, socorristas en temporada y deportes acuáticos. El extremo de levante es virgen y no tiene servicios ni sombra montada.

¿Es buena para ir con niños? Mucho. El fondo entra en pendiente muy suave y el agua queda poco profunda durante un buen trecho, así que es de las playas más tranquilas para los más pequeños. Conviene vigilar el viento del sur, que levanta la arena.

¿Se puede llegar a Son Bou por el Camí de Cavalls? Sí. El sendero de ronda pasa por la playa y la conecta con Sant Tomàs hacia el oeste y con Cala en Porter hacia el este, subiendo por los acantilados.

¿Qué tiene de especial el extremo de levante? Es la parte más natural y tranquila: dunas, el humedal protegido del Prat de Son Bou y los restos de una basílica paleocristiana del siglo V junto a la arena. Es también la zona nudista tradicional de la playa.

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